Despues de un tiempo,
uno aprende la sútil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma,
y uno aprende
que el amor no significa recostarse
y una compañía no significa seguridad
y uno empieza a aprender.......
que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas
y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos,
y uno aprende a construir
todos sus caminos en el hoy
por que el terreno del mañana
es demasiado inseguro para planes...........
y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad
Después de un tiempo uno aprende que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
Asi que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
y uno aprende y aprende..
y con cada adios uno aprende.
uno aprende la sútil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma,
y uno aprende
que el amor no significa recostarse
y una compañía no significa seguridad
y uno empieza a aprender.......
que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas
y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos,
y uno aprende a construir
todos sus caminos en el hoy
por que el terreno del mañana
es demasiado inseguro para planes...........
y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad
Después de un tiempo uno aprende que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
Asi que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
y uno aprende y aprende..
y con cada adios uno aprende.
Veronica A. Shoffstall.

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