Sobre las calmas aguas de una playa de límpidas aguas someras, vuela un extraño cupido siamés. Aquel extraño ser está formado por dos cuerpos, un cuerpo adulto y el cuerpo de un niño, ambos cuerpos están desnudos, cada cuerpo con su propio par de alas y su propio arco y flecha. El cuerpo adulto tiene al aire un enorme y flácido pene que luce desproporcionado respecto al pequeño miembro de su compañero.
Una triste música de piano guía el torpe vuelo de cupido, cuyo reflejo atisba entre los reflejos de la luz de la mañana sobre las suaves olas. Ambos cupidos alistan una flecha que lanzarán juntos. Una vez lista la flecha, juntos la disparan a la nada, la flecha cae al agua..,
Lentamente cupido se sumerge en las cristalinas y bellas aguas, hasta que se encuentra totalmente sumergido. Del agua emergen dos hombres desnudos, aquellos bellísimos hombres se observan, sus rostros se acercan, sus labios se atraen hasta juntarse en un sensual beso. Las notas del piano son haces de luz que se reflejan en las pequeñas olas, las notas del piano son las gotas de agua en los cabellos de aquellos hombres, las notas de piano son aquel sentimiento que inunda los corazones de aquellos hombres.
Del agua sale una mujer bellísima, quien observa con envidia y deseo aquel sensual beso entre aquellos hombres, ella los desea; con sus ojos acaricia aquella escena, se acerca, con sus manos los acaricia a ambos bajo el agua, ella acaricia los cabellos de ambos hasta que finalmente se une a aquel beso, contagiándose de aquel sublime sentimiento.
Ella, ella desea también una compañera para si misma, entonces del agua sale una segunda mujer mientras uno de los hombres penetra al otro, y el hombre penetrado, mantiene el beso con la primera mujer, beso al que se una la segunda mujer,
Allí en aquella playa los cuatro hacen el amor interminablemente, llenos no de lujuria, mas si de amor, de un indecible y eterno amor, mientras una voz acompaña la dulce melodía del piano cantando
- Es dificil, es dificil, el amor...
