lunes, agosto 12, 2024

El sur

Son cerca de las 7 de la mañana, llevo ya un buen rato caminando por barrios del sur de la ciudad, camino por el borde de una amplia avenida en la cual hay pocos autos, hay pocas casas alrededor, es una zona algo rural, hay muchos pastizales a ambos lados de la avenida, pero aún así hay mucha gente llegando a la avenida a tomar el transporte. Es una mañana bellísima, el azul del cielo, el incipiente sol, las nubes de las mañana, el frío en mi rostro

Me muevo por el borde de la avenida dando saltos largos y altos, en la cima de un salto, observo el brillante cielo de la mañana, nuevamente toco el suelo y salto de nuevo, me encanta saltar, ver desde allí la gente, me pregunto ¿Porque la gente no puede saltar'. En fin.

Frente mio la avenida se divide, al lado derecho hay un pequeño barrio cobijado por una imponente montaña, una vez en el barrio unos niños me dicen que los acompañe, que mis saltos los pueden ayudar.

Los niños me llevan a una casa, que es mas bien una finca, hay plantas, por todos lados hay un aura verde algo oscura pero tranquila que lo cubre todo, en medio del patio de la casa hay una fuente de agua, y en el fondo del patio una vieja cocina, donde una dama india teje una manta roja.

- Los niños te llevaran al salón, donde podrás ayudarnos -dice en español con acento indio-

Al lado derecho del patio, hay un salón enorme, totalmente tapizado de terciopelo rojo, el techo se encuentra muy alto, en el techo cuerdas doradas forman un entramado de rombos dorados sobre el terciopelo rojo, y en el centro de cada rombo hay un círculo.

Ahora entiendo!! Tengo que saltar y tocar cada uno de los círculos en medio de los rombos, una vez empiezo a saltar, el suela parece transformar en una cama elástica, los niños saltan también, pero no pueden llegar a los círculos, solo yo puedo hacerlo, igual ellos se divierten saltando y yo con ellos.

miércoles, abril 24, 2024

Cosmos

Entro a una sala totalmente oscura, en medio de la sala alumbrados por una lámpara que no ubico, se haya una silla y un computador. Camino hasta la silla, sé debo ver algo muy importante en el computador. 

Me siento, muevo el mouse, abro el navegador, donde empieza a reproducirse un documental. La primera escena que veo allí es de un planeta como la tierra, pero no es nuestro planeta,

- Acompáñennos en esta aventura de la humanidad, para finalmente dar respuesta a la pregunta, ¿Estamos solos en el universo? - dice el narrador de aquel programa -. La curiosidad humana no tiene límites, y con la llegada de los viajes interestelares - en pantalla aparece una extraña nave -  una de las principales incógnitas que la humanidad deseaba responder es si existe vida en otros mundos - en pantalla aparecen imágenes de nuestros océanos, de nuestras selvas, de nuestras ciudades -. En esta serie de documentales exploraremos lo que hemos encontrado. 

Al ritmo de Alpha de Vangelis, de la serie cosmos de Carl Sagan, en pantalla empiezan a aparecer imágenes de planetas desconocidos, las cámaras les dan la vuelta, son planetas como el nuestro, con diferentes océanos, diferentes continentes, las imágenes muestran sondas humanas llegando a aquellos extraños mundos... el documental en su introducción muestras fragmentos de las filmaciones de la vida en aquellos océanos alienígenas donde coloridas formas de vida prosperan, las imágenes cambian mostrando otro planeta, seguido muestran interminables y verdes selvas que bullen con formas de vida extrañas, selvas por entre las que los drones exploran, también imágenes de formas de vida que viven siempre en los cielos de aquellos extraños mundos, se me eriza la piel al ver tan magnificentes descubrimientos. Sé que veré toda la serie de documentales, quiero maravillarme, asombrarme, y soñar, con quizás algún día ir allí, a alguno de esos mundos.